Audrey Werro y Femke Broeders-Bol preparan la revancha del 800 m antes de Bruselas
28 de agosto de 2026
Foto vía World Athletics
Faltan apenas unas semanas para la final de la Diamond League y las dos mejores 800 metristas del planeta ya se están midiendo cara a cara. En Zúrich, la suiza Audrey Werro —tercera mejor marquista de la historia en la distancia— volvió a compartir pista con la neerlandesa Femke Broeders-Bol, flamante récord nacional en Lausana. No fue una final, fue un ensayo general. Y para cualquiera que ame el atletismo de fondo corto, este anticipo vale tanto como la definición misma: dos atletas en su mejor forma, sabiendo que ambas ya tienen prácticamente asegurado el pasaje a Bruselas, corriendo igual como si el título ya estuviera en juego.
El contexto
La Diamond League es la liga de elite del atletismo mundial: una serie de reuniones distribuidas entre mayo y septiembre donde compiten los mejores especialistas de cada prueba, acumulando puntos que definen quién llega a la gran final. Zúrich es una de las últimas paradas antes de esa final —programada este año para el 4 y 5 de septiembre en Bruselas— y funciona como termómetro: ahí se ven los ajustes finales de táctica, de ritmo y de estado de forma antes del partido que realmente reparte el título.
En los 800 metros femeninos, Werro y Broeders-Bol se transformaron en la rivalidad del año. Werro, con apenas 20 años, ya escaló al tercer lugar histórico en la distancia, un salto generacional que recuerda por qué esta prueba —mitad velocidad, mitad resistencia— es una de las más exigentes tácticamente en el atletismo. Broeders-Bol, por su parte, rompió el récord nacional neerlandés en Lausana, confirmando que no viene a Bruselas solo a completar el cupo: viene a pelear.
Que ambas ya tengan la clasificación prácticamente resuelta cambia la naturaleza de estos duelos previos. No corren por sobrevivir, corren por information: leer los tiempos de reacción, los ritmos de vuelta, la capacidad de respuesta de la rival en el tramo final. Zúrich fue, en ese sentido, más una partida de ajedrez que una carrera.
Lo que dice la ciencia
Los 800 metros son fascinantes fisiológicamente porque viven en la frontera entre dos sistemas energéticos: exigen una potencia anaeróbica enorme en los primeros 200-300 metros y, al mismo tiempo, una capacidad aeróbica de fondo para sostener el ritmo sin colapsar en el tramo final. Esa dualidad explica por qué el manejo del ritmo —el pacing— es determinante en el resultado, algo que la evidencia en pruebas de resistencia respalda de forma consistente: la variabilidad en el ritmo de carrera se asocia directamente con el rendimiento final, y los patrones de pacing más estables o estratégicamente distribuidos suelen anticipar mejores marcas (Cuk et al., 2024).
También vale la pena mirar esta rivalidad bajo la lupa de las diferencias fisiológicas entre sexos en el rendimiento de resistencia, un área donde la ciencia ha avanzado bastante en los últimos años. Factores como la composición de fibra muscular, el VO2 máx relativo y la economía de carrera explican parte de la brecha histórica entre marcas masculinas y femeninas, pero también ayudan a entender por qué atletas como Werro están reescribiendo los libros de récords femeninos a una velocidad que hace una década parecía impensable (Besson et al., 2022).
Por último, la fatiga en una prueba de esta intensidad no es solo muscular: es también perceptiva y neuromuscular. La forma en que el cuerpo interpreta el esfuerzo autoimpuesto —y cómo cada atleta responde quantitativamente a esa fatiga acumulada durante los 800 metros— es un terreno de investigación activo que ayuda a explicar por qué algunas corredoras "explotan" en el último 150 y otras logran sostener la velocidad hasta la línea (Azevedo et al., 2021).
Qué significa para ti
No hace falta correr 800 metros a nivel elite para aprender de este duelo. Tres ideas aplicables a tu entrenamiento:
- El ritmo importa más que la valentía inicial. Igual que Werro y Broeders-Bol ajustan su estrategia carrera a carrera, vos también deberías entrenar tu capacidad de sentir el ritmo antes de salir a competir. Practicar tramos a ritmo objetivo en entrenamientos de series te da ese "reloj interno" que evita quemarte en los primeros minutos.
- La fuerza sostiene la velocidad cuando aparece la fatiga. El trabajo de fuerza no es exclusivo de fondistas de maratón: mejora la economía de carrera y la capacidad de mantener potencia incluso en estado de fatiga, algo crucial en cualquier prueba donde el final se decide en los últimos metros (Zanini et al., 2025).
- Usá las carreras "de preparación" a tu favor. Así como estas atletas usan Zúrich como laboratorio antes de Bruselas, aprovechá tus carreras de calibre menor para probar estrategias de ritmo sin la presión del objetivo principal.
Referencias
- "Sex Differences in Endurance Running." Besson T, Macchi R, Rossi J. Sports Med, 2022. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35122632/
- "Running Variability in Marathon-Evaluation of the Pacing Variables." Cuk I, Markovic S, Weiss K. Medicina (Kaunas), 2024. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38399506/
- "Fatigue development and perceived response during self-paced endurance exercise: state-of-the-art review." Azevedo RA, Silva-Cavalcante MD, Lima-Silva AE. Eur J Appl Physiol, 2021. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33389141/
- "Strength Training Improves Running Economy Dur
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