Katie Schide, récord del UTMB femenino, se pierde la edición 2026 por lesión
18 de agosto de 2026
Pic from Marathonhandbook
Hay noticias que golpean fuerte incluso antes de que empiece la carrera. Katie Schide, la mujer que reescribió lo que se creía posible en el UTMB con su récord femenino, no estará en la línea de salida de Chamonix el 28 de agosto de 2026. Una lesión en el pie la dejó fuera de la que iba a ser su gran defensa de corona. Y aunque UTMB anunció que este año tendrá uno de los campos élite más profundos de su historia —846 atletas inscritos—, la ausencia de Schide deja un vacío enorme en la carrera femenina. Para cualquier corredor, sea de trail o de ruta, esta historia es un recordatorio brutal de algo que preferimos ignorar: el cuerpo no negocia con el calendario.
El contexto
El UTMB (Ultra-Trail du Mont-Blanc) es, para el trail running, lo que el Tour de Francia es para el ciclismo: la carrera que todos quieren ganar y pocos pueden terminar en su mejor versión. Son unos 171 kilómetros y más de 10,000 metros de desnivel positivo alrededor del Mont Blanc, atravesando Francia, Italia y Suiza. No es solo distancia: es fatiga acumulada durante 20, 22, hasta 30 horas de esfuerzo continuo, de noche, en montaña, con cambios de temperatura y terreno técnico constante.
Katie Schide no es cualquier corredora. En 2023 bajó la barrera de las 23 horas en la versión femenina, un tiempo que parecía ciencia ficción hace apenas una década. Su dominio había normalizado la idea de que estaría en el podio cada año. Que una lesión en el pie —el tipo de lesión que en ultra distancia suele estar asociada a estrés óseo o sobrecarga acumulada por volumen— la saque de competencia confirma algo que todo entrenador sabe pero que rara vez decimos en voz alta: en el ultra trail, el enemigo más peligroso no es el rival, es la acumulación silenciosa de estrés mecánico en el cuerpo.
Aun con su baja, el campo femenino y masculino de 2026 se perfila como uno de los más competitivos de la historia del evento, señal de que el deporte sigue creciendo en profundidad y nivel.
Lo que dice la ciencia
Las lesiones por sobrecarga en corredores de larga distancia —fracturas por estrés, tendinopatías, lesiones óseas— no aparecen de la nada. La evidencia sobre el manejo y prevención de lesiones óseas por estrés en corredores de fondo (Warden, Davis & Fredericson, J Orthop Sports Phys Ther, 2014) es clara: el riesgo aumenta con incrementos bruscos de volumen o intensidad, déficits energéticos sostenidos y falta de fases de recuperación real dentro de la planificación. En atletas de ultra distancia, donde los volúmenes semanales pueden ser extremos, ese margen de error se reduce todavía más.
Además, un trabajo reciente sobre criterios de retorno seguro tras lesiones óseas tibiales (George et al., Sports Med, 2024) subraya algo clave: volver "cuando ya no duele" no es lo mismo que volver cuando el hueso y el tejido han recuperado su capacidad real de tolerar carga. Muchas recaídas ocurren precisamente por apurar ese regreso, presionados por un calendario de competencias como el que rodea al UTMB.
Por otro lado, no todo se resuelve con descanso pasivo. La evidencia sobre entrenamiento de fuerza en corredores bien entrenados (Zanini et al., Med Sci Sports Exerc, 2025) muestra que el trabajo de fuerza mejora la economía de carrera y, especialmente, sostiene el rendimiento cuando aparece la fatiga —justo el escenario de un ultra de montaña—. Fortalecer el sistema musculotendinoso no es un extra: es parte de la prevención.
Qué significa para ti
No necesitas correr un UTMB para aprender de esto. Si entrenás para una maratón, un ultra o simplemente para disfrutar corriendo, hay tres ideas prácticas que salen directo de esta noticia:
- Progresá el volumen con paciencia. Los saltos bruscos de kilometraje o desnivel son la causa número uno de lesiones por sobrecarga. Aumentar no más del 10% semanal sigue siendo una guía razonable de partida.
- Incorporá fuerza, sí o sí. Dos sesiones semanales de fuerza no te van a "hacer lento": te van a dar el blindaje estructural que necesitás para sostener el ritmo cuando el cuerpo ya está cansado.
- Escuchá las señales tempranas. Un dolor localizado que no cede con el calentamiento, que empeora con el impacto, merece atención inmediata, no "ya se me va a pasar". La ciencia es clara: cuanto antes actúes, más corto el tiempo fuera.
Schide volverá, seguramente más fuerte. Pero su ausencia en Chamonix es una lección gratis para todos nosotros: el cuerpo cobra tarde o temprano lo que no le dejamos recuperar.
Referencias
- Warden SJ, Davis IS, Fredericson M. "Management and prevention of bone stress injuries in long-distance runners." J Orthop Sports Phys Ther, 2014. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/25103133/
- George ERM, Sheerin KR, Reid D. "Criteria and Guidelines for Returning to Running Following a Tibial Bone Stress Injury: A Scoping Review." Sports Med, 2024. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39141251/
- Zanini M, Folland JP, Wu H. "Strength Training Improves Running Economy Durability and Fatigued High-Intensity Performance in Well-Trained Male Runners: A Randomized Control Trial." Med Sci Sports Exerc, 2025. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.g
Fuente original
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