The North Face Endurance Trail vuelve a Chile con el regreso del desafío de 160 km
9 de octubre de 2026
Foto de Thierry Lemaitre en Unsplash
Hay carreras que se corren y carreras que se sobreviven. El 17 de octubre, en Lo Barnechea, vuelve una de las segundas: The North Face Endurance Trail recupera su distancia reina de 160 kilómetros, un recorrido que atraviesa los senderos cordilleranos de Santiago y que pone a prueba no solo las piernas, sino la cabeza, el estómago y la paciencia de cada corredor. Entre quienes ya confirmaron su casillero en la largada está Daniela Navarrete, una de las referentes chilenas del ultra trail, con más de diez participaciones previas en esta exigente distancia. Si te gusta el trail running —o si apenas estás asomándote a él— esta noticia es una buena excusa para entender qué hay detrás de correr 160 kilómetros por montaña.
El contexto
The North Face Endurance Trail es, desde hace varios años, uno de los eventos de trail running más importantes de Chile y la región. Se corre en Lo Barnechea, comuna que funciona como puerta de entrada a la precordillera santiaguina, con senderos técnicos, desniveles pronunciados y un entorno que exige tanto habilidad para correr en terreno irregular como capacidad aeróbica de fondo.
La distancia de 160 km es la categoría "ultra de ultras" del evento: estamos hablando de carreras que suelen durar entre 24 y 36 horas, dependiendo del corredor y las condiciones. No es una maratón con más kilómetros; es una disciplina distinta, donde la gestión de energía, el sueño, la hidratación y el estado mental pesan tanto como el entrenamiento físico. Que esta distancia regrese al calendario es una noticia relevante para la comunidad trail porque reinstala en Sudamérica una de las pocas pruebas de este calibre, comparable en exigencia a íconos internacionales del ultra trail mundial.
El caso de Daniela Navarrete ilustra bien lo que significa esta prueba: no se trata de un desafío único, sino de una relación de largo plazo con la distancia. Volver una y otra vez a los 160K habla de un tipo de resiliencia que se construye con años, no con una temporada.
Lo que dice la ciencia
Correr durante tantas horas seguidas cambia por completo las prioridades fisiológicas respecto a una carrera corta. La nutrición, por ejemplo, deja de ser un detalle y se convierte en el factor que decide si terminás o abandonás: la evidencia sobre suplementación con carbohidratos en pruebas de resistencia de larga duración muestra que estrategias bien planificadas de ingesta —ajustadas a la intensidad y duración del esfuerzo— son determinantes para sostener el rendimiento en las últimas horas de competencia (Cao et al., 2025). A esto se suma la importancia de un plan de hidratación y electrolitos personalizado, ya que las pérdidas por sudor y las necesidades individuales varían enormemente de un corredor a otro, especialmente en esfuerzos que se extienden más de 24 horas (Shirreffs & Sawka, 2011).
También entra en juego la fatiga: en esfuerzos autorregulados y prolongados como un ultra, la percepción del esfuerzo y la forma en que el cuerpo "decide" bajar el ritmo son procesos complejos, donde el cerebro protege al organismo anticipándose al daño, no solo reaccionando al agotamiento muscular (Azevedo et al., 2021). Entender esto ayuda a explicar por qué los ultrarrunners experimentados, como quienes repiten esta distancia año tras año, logran gestionar mejor esos "bajones" mentales que a los novatos los sacan de carrera.
Finalmente, el trabajo de fuerza también tiene su lugar: estudios recientes muestran que el entrenamiento de fuerza mejora la economía de carrera incluso en estado de fatiga, algo crucial cuando quedan horas de montaña por delante y las piernas ya no responden igual (Zanini et al., 2025).
Qué significa para ti
No necesitás correr 160K para aplicar estas lecciones. Si estás construyendo tu propia base en trail running, hay tres ideas que podés robarle a este tipo de pruebas:
- Entrená tu nutrición, no solo tus piernas. Probá en tus salidas largas distintas estrategias de carbohidratos e hidratación antes de llevarlas a competencia.
- Sumá fuerza a tu plan semanal. Dos sesiones por semana de fuerza general ayudan a sostener la técnica de carrera cuando el cansancio aparece, algo útil incluso en trails de 20 o 30 km.
- Entrená la cabeza tanto como el cuerpo. La fatiga en ultra distancia es tanto mental como física; exponerte a progresivamente a esfuerzos más largos te enseña a manejar la incomodidad sin pánico.
La vuelta de los 160K a Lo Barnechea es una invitación a mirar más lejos en tu propio camino como corredor, aunque tu meta hoy sea muchísimo más corta.
Referencias
- Cao W, He Y, Fu R. "A Review of Carbohydrate Supplementation Approaches and Strategies for Optimizing Performance in Elite Long-Distance Endurance." Nutrients, 2025. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40077786/
- Shirreffs SM, Sawka MN. "Fluid and electrolyte needs for training, competition, and recovery." Journal of Sports Sciences, 2011. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/22150427/
- Azevedo RA, Silva-Cavalcante MD, Lima-Silva AE. "Fatigue development and perceived response during self-paced endurance exercise: state-of-the-art review." European Journal of Applied Physiology, 2021. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33389141/
- Zanini M, Folland JP, Wu H. "Strength Training Improves Running Economy Durability and Fatigued High-Intensity Performance in Well-Trained Male Runners: A Randomized Control Trial." Medicine & Science
Fuente original
The North Face / Prensa Fútbol ↗No te pierdas ninguna edición.
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