Buze Diriba pulveriza el récord del Maratón de Ámsterdam y Lemi Berhanu gana entre la lluvia
19 de octubre de 2026
Picture by Dean Mouhtaropoulos/Getty Images
Hay récords que se rompen por decisión y récords que se rompen a pesar de todo. El de Buze Diriba pertenece a la segunda categoría. La etíope corrió 2:16:12 en el Maratón de Ámsterdam 2026 bajo una lluvia persistente, mejorando por 40 segundos la marca del circuito. No fue un día perfecto de clima, ni de superficie seca, ni de condiciones ideales. Fue un día de barro, viento cruzado y decisiones tácticas bajo presión constante — y aun así, voló. Mientras tanto, su compatriota Lemi Berhanu se quedó a apenas tres segundos del récord masculino de Geofry Kipchumba, ganando en 2:03:33, y Aynalem Desta, la defensora del título femenino, corrió el mejor maratón de su vida (2:17:06) para terminar... segunda. Así de brutal estuvo el nivel en Países Bajos este fin de semana.
El contexto
Ámsterdam no es el maratón más mediático del circuito World Marathon Majors, pero sí uno de los más respetados técnicamente: recorrido rápido, organización meticulosa y un historial de usarse como plataforma de lanzamiento para corredores etíopes y kenianos que luego dominan en Londres, Berlín o Chicago. Que el récord femenino cayera en condiciones adversas es la parte más llamativa de la historia. La lluvia típicamente perjudica el rendimiento en maratón: enfría el cuerpo de forma desigual, añade peso a la ropa y calzado, y puede alterar la biomecánica de zancada en superficies resbalosas. Que Diriba haya corrido más rápido que cualquier mujer en la historia de ese circuito, en esas condiciones, habla de un nivel de control fisiológico y mental que va más allá del simple talento aeróbico.
El dato de Berhanu también merece contexto: terminar a tres segundos de un récord no es "quedarse corto", es ejecutar una carrera casi perfecta donde cada segundo en los 42.195 km contó. Y el caso de Desta ilustra algo que todo runner competitivo entiende demasiado bien: a veces corres el mejor maratón de tu vida y no te alcanza, porque alguien más tuvo un día histórico.
Lo que dice la ciencia
La clave para entender un rendimiento así bajo lluvia está en cómo el cuerpo gestiona el calor y los fluidos cuando las condiciones externas cambian el juego. La investigación sobre aclimatación y regulación térmica (Lorenzo et al., 2010) muestra que los atletas de élite desarrollan una capacidad superior de adaptación fisiológica a condiciones ambientales variables, lo cual no solo aplica al calor extremo sino también a escenarios donde la termorregulación se vuelve impredecible, como la lluvia fría combinada con el esfuerzo intenso. El balance de electrolitos y fluidos (Shirreffs & Sawka, 2011) también es crítico: aunque llueva, el cuerpo sigue sudando y perdiendo sodio, y los maratonistas de élite entrenan específicamente estrategias de hidratación que no dependen de "sentir sed", porque para cuando la sientes, ya perdiste rendimiento.
Otro factor clave es el pacing. Los estudios sobre variabilidad del ritmo en maratón (Cuk et al., 2024; Nikolaidis et al., 2019) confirman que los corredores de élite, especialmente las mujeres, tienden a manejar un ritmo más parejo y conservador en la primera mitad, lo cual les permite tener reservas cuando las condiciones se complican a mitad de carrera. Eso probablemente explica cómo Diriba pudo acelerar hacia el final en lugar de simplemente "sobrevivir" la lluvia. Y no hay que subestimar el componente nutricional: la investigación reciente sobre suplementación de carbohidratos en resistencia de elite (Cao et al., 2025) muestra que las estrategias personalizadas de ingesta durante la carrera —no solo antes— son determinantes para sostener la intensidad en los últimos 10 kilómetros, justo donde se definen los récords.
Qué significa para ti
No vas a correr un 2:16, pero las lecciones de Ámsterdam sí aplican a tu próxima carrera lluviosa o incierta:
- No cambies tu pacing por el clima, ajusta tu expectativa. Si llueve o hace frío, tu cuerpo gasta energía extra en termorregulación. Sal con un plan de ritmo ligeramente conservador los primeros kilómetros.
- Hidrátate aunque no tengas sed. La lluvia engaña: sudas igual, pero no lo sientes. Mantén tu protocolo de electrolitos como si hiciera calor.
- Practica correr con equipo mojado en entrenamientos clave. La adaptación no es solo fisiológica, es también de confianza y técnica de zancada en superficie resbalosa.
- La nutrición durante la carrera no es opcional. Si vas por más de 90 minutos de esfuerzo, un plan de carbohidratos ensayado en entrenamiento puede ser la diferencia entre sostener el ritmo o colapsar en el km 35.
La lección más grande de Diriba, sin embargo, no es técnica: es mental. Las condiciones perfectas no existen. Los que rompen récords son los que aprenden a correr rápido a pesar de ellas.
Referencias
- Lorenzo S, Halliwill JR, Sawka MN. "Heat acclimation improves exercise performance." J Appl Physiol, 2010. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/20724560/
- Shirreffs SM, Sawka MN. "Fluid and electrolyte needs for training, competition, and recovery." J Sports Sci, 2011. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/22150427/
- Cuk I, Markovic S, Weiss K. "Running Variability in Marathon-Evaluation of the Pacing Variables." Medicina (Kaunas), 2024. https://pubmed.ncbi.nlm.n
Fuente original
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