Nike presenta tres nuevas zapatillas de competición: Alphafly 4, Apex y Swooshfly
15 de octubre de 2026
Foto vía Runnea
Adidas venía comiéndole terreno. Durante los últimos dos años, la marca de las tres rayas se metió en podios, récords y pies de elite con su línea Adizero Pro Evo, mientras Nike —el gigante que inventó esta categoría con la Vaporfly en 2017— parecía quedarse mirando desde atrás. Esta semana, Nike contraatacó fuerte: presentó un sistema de tres zapatillas de competición —Alphafly 4, Apex y Swooshfly— que promete redefinir, otra vez, lo que corremos en nuestros pies el día de la carrera. Si corrés asfalto en serio, esto te importa, aunque no vayas a ganar ninguna maratón mayor.
El contexto
Para entender por qué este anuncio es grande, hay que entender qué son las "super shoes". Desde 2017, las zapatillas de competición top dejaron de ser simples zapatillas livianas: ahora combinan una placa rígida (de fibra de carbono, generalmente) con espumas ultra-reactivas que devuelven energía en cada zancada. El resultado, documentado en decenas de estudios de laboratorio, es una mejora real en la economía de carrera —es decir, corrés más rápido gastando menos energía.
Nike dominó esta categoría con la familia Vaporfly y Alphafly, usadas en los récords mundiales de Eliud Kipchoge y Kelvin Kiptum. Pero Adidas respondió con la Adizero Adios Pro Evo 1, una zapatilla extrema, casi desechable, enfocada 100% en el día de carrera, que empezó a aparecer en los pies de atletas de elite y a robarle protagonismo a Nike en los grandes maratones.
El nuevo sistema de tres modelos es la respuesta estratégica de Nike: no una zapatilla, sino un ecosistema. La Alphafly 4 llega primero y actualiza el modelo insignia que usan los maratonistas de elite. La Apex y la Swooshfly, previstas para 2027, apuntan a segmentos distintos: probablemente una más orientada a distancias cortas/media distancia y otra como la versión "máxima expresión" tipo la Adizero Pro Evo, pensada para un uso puntual en el día de la carrera. Es, en el fondo, una jugada de portafolio: cubrir todos los perfiles de corredor competitivo antes de que Adidas termine de consolidar el mercado.
Lo que dice la ciencia
La guerra de las zapatillas no es solo marketing: hay sustento real detrás. La innovación tecnológica en el deporte de elite —placas de carbono, espumas de nueva generación, geometría de la suela— ha sido analizada como parte de un fenómeno más amplio de "tecnología de rendimiento" que está cambiando récords y estrategias de carrera, tal como lo señala la revisión de Guppy y colegas sobre innovación tecnológica y sus límites éticos en el deporte de elite (Guppy F et al., Sports Med, 2023). Este trabajo es clave porque no solo celebra la tecnología: también advierte sobre la necesidad de "guardrails" (límites regulatorios) para que el avance tecnológico no desequilibre la competencia ni reemplace el mérito del entrenamiento.
Por otro lado, es importante poner la zapatilla en su lugar dentro del paquete completo del rendimiento. La economía de carrera —cuánto oxígeno y energía necesitás para sostener un ritmo— no depende solo del calzado. El entrenamiento de fuerza, por ejemplo, mejora significativamente la economía de carrera incluso en corredores bien entrenados, y además ayuda a sostener esa eficiencia cuando aparece la fatiga en el tramo final de una carrera larga (Zanini M et al., Med Sci Sports Exerc, 2025). Es decir: la zapatilla potencia, pero no sustituye la base fisiológica que construyó tu entrenamiento.
⚖️ Veredicto PMP
Si sos elite o corrés para clasificar, competir por podio o bajar de una marca específica en maratón o media maratón, estas zapatillas (cuando salgan al mercado masivo) valen la inversión: la evidencia de mejora en economía de carrera con tecnología de placa y espuma es sólida y consistente desde 2017. Pero si tu objetivo es terminar tu primera 10K, disfrutar el camino o entrenar para salud, no necesitás una Alphafly 4 ni esperar a la Swooshfly 2027. El beneficio marginal de estas zapatillas es mayor cuanto más rápido y eficiente ya sos; para el corredor recreativo, una zapatilla de entrenamiento cómoda y bien amortiguada rinde más en relación costo-beneficio, y tu progreso vendrá del entrenamiento consistente, no del calzado.
Para tu entrenamiento
No esperes a la próxima zapatilla milagrosa para mejorar: invertí ese tiempo y energía en lo que sí controlás. Sumá trabajo de fuerza dos veces por semana —sentadillas, zancadas, trabajo de core— porque mejora tu economía de carrera de forma medible y duradera. Si eventualmente comprás una super shoe, usala estratégicamente: reservala para el día de carrera o sesiones clave de calidad, no para el trote diario, donde su costo y su vida útil corta no se justifican.
Referencias
- "Technology Innovation and Guardrails in Elite Sport: The Future is Now." — Guppy F, Muniz-Pardos B, Angeloudis K, Sports Med 2023. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37787844/
- "Strength Training Improves Running Economy Durability and Fatigued High-Intensity Performance in Well-Trained Male Runners: A Randomized Control Trial." — Zanini M, Folland JP, Wu H, Med Sci Sports Exerc 2025. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40016936/
Fuente original
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